Caracoles en el acuario

Principales variedades de caracoles presentes en los acuarios, sus hábitos y adaptabilidad. Información general y forma de combatir las plagas.

Caracoles en el acuario plantado con peces

Hay muchas variedades de caracoles que pueden llegar al acuario por distintas vías. Es importante poder reconocerlos para determinar si son los caracoles benignos para nuestro pequeño ecosistema o, caso contrario, debemos combatirlos para que no se conviertan en plaga y devasten las plantas.

A continuación se destacan las principales variedades de caracoles presentes en los acuarios junto con sus hábitos y su adaptabilidad a nuestras necesidades. También se explica cómo combatir las plagas.

Caracol Manzana

Caracol Manzana
Caracol Manzana
El caracol manzana se ha convertido en un habitante frecuente de muchos acuarios por su gran tamaño de más de 5 cm y su color brillante y alegre.

Pocas personas saben que en la familia de este caracol (familia Ampullaridae) hay especies muy distintas entre sí. Los más comunes en los acuarios son los Pomacea bridgesii, Marisa y Asolene, provenientes del continente americano.

Estos caracoles son inofensivos para las plantas, se alimentan de detritos y no suelen convertirse en plaga.

El caracol manzana es una buena opción para un acuario tropical plantado dado que generalmente no devora plantas. Es raro conseguir especimenes de las variedades que sí lo hacen.

Tropidiscus planorbis

Tropidiscus Planorbis
Tropidiscus Planorbis
El caracol ideal para el acuario, especialmente para el acuario plantado, es el Tropidiscus planorbis. Este caracol es fácil de identificar por su color rojo oscuro. Es pequeño, no crece más de 5 mm. y no destruirá nunca nuestras plantas. Resulta muy efectivo como cuidador del ecosistema porque devora detritos y desechos presentes en el fondo del acuario.

La importancia del Tropidiscus planorbis en el fondo es realmente crucial, por ser múltiples sus aportes. Primero se destaca el hecho de que devore detritos antes de que contaminen el acuario.

Luego, podemos añadir que en muchas ocasiones los desechos que devora están en zonas como escondrijos entre troncos o plantas donde el acuarista no tiene acceso a limpiar.

Por último, este caracol transita los fondos de tierra o arcilla laterítica entrando y saliendo de los mismos. La principal ventaja de este accionar es el movimiento generado en esos fondos, que necesitan de ese movimiento para evitar una compresión lógica que dificulta a las raíces de las plantas su expansión y provee aireado.

Lymnea stagnalis

Lymnea Stagnalis
Lymnea Stagnalis
El Lymnea stagnalis resulta sumamente perjudicial para las plantas del acuario.

Si bien hay variedad de colores y pueden resultar vistosos (crecen hasta 1 cm), estos caracoles se convierten en un verdadero problema para nuestro acuario plantado.

Devoran la mayoría de las plantas y su actividad no tiene pausas.

Un factor que se convierte en otro problema es que se reproduce a un ritmo vertiginoso, pudiendo causar estragos en un acuario maduro..

Melanoides tuberculata

Melanoides Tuberculata
Melanoides Tuberculata
Este caracol tiene la particularidad de alimentarse de detritos y de hojas muertas únicamente, nunca tendremos problemas con las plantas saludables. Puede resultar muy beneficioso. Es una especie muy útil ya que también se alimenta de algas.

También es cierto que se corre el riesgo de que se reproduzca velozmente (dado que es vivíparo) y se convierta en plaga. Si esto ocurre competirían entre ejemplares por el alimento y comenzarían a comer plantas.

Seguramente es una de las especie más resistentes de caracoles. Sus hábitos también son interesantes, ya que durante el día son invisibles, se entierran el sustrato, con los beneficios que esto acarrea. Su actividad es nocturna.

Cómo combatir las plagas de caracoles

Una manera muy sencilla y siempre efectiva es sumergir en el acuario una hoja limpia de lechuga durante el atardecer. Debe quedar en el fondo, por lo que una piedra bastará para ayudarnos. Durante la noche los caracoles estarán sobre ella con seguridad. Por la mañana siguiente simplemente restará quitar la hoja con todos los caracoles encima.

Otra posibilidad es incluir en el acuario peces que se alimenten de caracoles, un buen ejemplo sería la Botia Macracanta.

Personalmente recomiendo intentar primeramente con la hoja de lechuga, es un método muy efectivo con cero impacto en el resto de los seres que habitan el acuario.

© Adrián Blanco 2006 – Prohibida la reproducción total o parcial de texto y/o imágenes sin consentimiento explícito por escrito del autor.