Peces de agua salobre - Guía de Peces

Peces de agua salobre: sus requerimientos para el mantenimiento en acuario, condiciones del agua, alimentación y hábitos reproductivos.

Peces de agua salobre

Habitan los encuentros entre aguas de ríos y el mar. Sus cuerpos se desarrollaron especialmente, adaptados a cambios diarios de condiciones dependientes de las mareas y cambios de salinidad. Debe mantener diariamente controlado el acuario, aún así son difíciles de mantener, ya que necesitan esos cambios en el agua. Al contrario de la mayorías de los peces, condiciones uniformes de agua los perjudican. Pida consejo a un experto para acondicionar el agua con sal marina.

Monodactylus

Monodactylus argenteus

Monodactylus
Monodactylus
De la familia Monodactylidae, es originario de la costa este de África e Indonesia, donde alcanza un tamaño máximo de 25 cm. Suele habitar aguas salobres con temperaturas que oscilan entre 23 y 26º C, con pH siempre cercano a neutro (7) y dH de 7 a 15º. En la naturaleza se alimenta de crustáceos, gusanos, insectos y materia vegetal. Es omnívoro, en acuarios se adapta bien a la comida desecada y a las Tubifex.

Es un pez que comparte características con el Escalar, ambos tienen cuerpos romboidales muy achatados para nadar entre la vegetación, tienen movimientos y reacciones rápidas y son asustadizos.

La presencia de plantas en el acuario les transmite seguridad, ya que sienten que tienen escondites cercanos. Tiene cabeza pequeña y ojos grandes. Sus diminutos dientes lo hacen temible para pequeños compañeros de acuario. Tiene escamas plateadas minúsculas y se torna amarillo hacia su aleta dorsal.

No es el ideal para los acuarios comunitarios, es territorial y ataca a peces pequeños. En estado salvaje se desplaza en cardúmenes poco numerosos. En acuarios, suele estar acompañado de peces como el Scatophagus y el pez arquero, que requieren condiciones de agua similares. Dos pequeñas cucharaditas de sal cada diez litros de agua marcan una diferencia favorable en su comportamiento. Puede duplicarse la dosis de sal cuando son muy adultos.

Pez arquero

Toxotes jaculatrix

Pez Arquero
Pez Arquero
Proviene de la familia Toxotidae. Se encuentra en el sudeste asiático, India y norte de Australia. Allí alcanza un tamaño máximo de 25 cm. Vive en aguas salobres con temperaturas que van desde 25 a 30º C, con pH siempre levemente alcalino, con valores entre 7,5 y 8. La dureza del agua no debe ser mayor de 15º. En la naturaleza se alimenta de insectos principalmente. Es netamente carnívoro, en acuarios se adapta bien a la comida congelada, aunque el alimento vivo como insectos y pequeñas arañas es ideal, para mantener su condición natural. Casi nunca acepta alimento seco (ni escamas ni gránulos).

Este pez convive bien en acuarios con el Scatophagus, son muy pacíficos y necesitan espacio para nadar. La presencia de plantas en el acuario no debe impedirles transitar por la superficie. Desde allí buscan el alimento vivo.

Su método de caza es lo más atractivo. Escupen un chorrito de agua con precisión a moscas o arañas. Cuando caen al agua las engullen. También saltan para atraparlas. Es importante aislar correctamente el sistema de iluminación para evitar accidentes. Evite cambios bruscos de temperatura, especialmente en cambios de agua. No resiste el frío.

Scatophagus

Scatophagus argus

Scatophagus
Scatophagus
Pertenece a la familia Scatophagidae. Es oriundo de los océanos Índico y Pacífico. Zonas de Indonesia, Filipinas y Tahití. Allí crece hasta los 30 cm. Habita aguas salobres, las temperaturas van desde 20 a 30º C. Lo más adecuado para el acuario es tener el agua levemente alcalina, con pH entre 7,5 y 7,8. La dureza del agua no debe ser mayor de 15º. El Scatophagus es omnívoro. Aliméntelo con comida congelada, alimento seco en escamas o gránulos, vegetales y alimento vivo.

La coloración cambia a medida que el pez crece. Si su acuario es muy grande, al menos 200 litros, verá un crecimiento notable. El armado del acuario debe contemplar pocas plantas, ya que las come muy rápidamente. Alguna planta artificial grande, troncos y rocas le darán refugios para que se sienta seguro en el hábitat. Preferentemente no tenga más de cinco o seis en un mismo acuario. Cuide con celo las condiciones del agua. Cuando son muy adultos, aumente la dosis de sal, con el consejo de un experto.

© Adrián Blanco 2005 – Prohibida la reproducción total o parcial de texto y/o imágenes sin consentimiento explícito por escrito del autor.


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